28.5.09

Todas somos Aleida



Aquí cayó un pensamiento...

Quien alguna vez haya sufrido la incertidumbre de su propia existencia me podrá comprender.

¿A caso alguna vez te has preguntado si lo que a lo largo de tu vida aprendiste que debías hacer es realmente lo que debes hacer? O peor aún... ¿Te has preguntado si aquello por lo que sufriste y trabajaste para conseguir, lo que actualmente haces, es lo que realmente te hace feliz?

Primeramente habría que definir el término hacer: ¿qué debemos hacer en nuestra vida? Fuimos educados (para bien o para mal), vivimos un conjunto de experiencias únicas que nos definieron como seres diferentes e independientes, individuales. Dentro de nuestra mente se concibe toda la información que nos permite ser únicos,  se supone que debemos de utilizar dicha información para HACER algo en esta vida…

¿Cuál será el procedimiento que debemos seguir quienes tenemos toda esa información acumulada en nuestro historial y aun así no es suficiente para tener la idea clara y concreta?

Un buen ejemplo es Aleida, ella es un personaje cuyo procedimiento consiste en esconderse detrás de un exquisito sarcasmo en contra de sus peores fantasmas. Todas tenemos algo de Aleida, aunque tal vez aún exista una que otra princesita que aún conserva en su comportamiento diario toda aquella basura conservadora sobre la que aprendió lo que se debe hacer.

Tal vez el error consiste en revelarse a toda esa basura conservadora… (al fin de cuentas las princesitas no parecen sufrir de agotadores lapsos existenciales).

Aun así prefiero vivir una vida exhaustivamente existencial que vivir una vida eternamente insoportable.